Estar
triste no significa estar deprimido...
Sentir
tristeza es una reacción normal frente a un acontecimiento que nos
confronta con una pérdida, una desilusión o un tropiezo en la vida. Se
puede vivenciar con intensidad, pero es transitorio. Y forma parte de
las experiencias de todo ser humano a lo largo de su vida.
La depresión es más que
esto, es una vivencia que se prolonga en el tiempo, una tristeza que
permanece día tras día, una sensación de vacío, un cansancio
que no se pasa descansando. Es un trastorno del ánimo que afecta
distintas áreas: emocional, cognitiva, interpersonal y física o
corporal.
Su
expresión conlleva además una serie de síntomas:
Dificultad para
disfrutar de aquellas cosas que antes nos gustaban, como ver televisión,
escuchar música, leer, hacer gimnasia, juntarse con amistades o
familiares, salir de compras, etc.
Desgano, desánimo
permanente.
Dificultad para quedarse
dormido, o despertar antes de tiempo sin poder volver a dormir.
Pérdida del apetito o
aumento de él.
Dificultad para
concentrarse y para llevar a cabo actividades laborales o domésticas
Llanto frecuente.
Angustia.
Pérdida del deseo
sexual.
Pueden aparecer
malestares físicos diversos: dolor de cabeza, problemas gástricos, bajan
las defensas, etc.
Abandono del cuidado
personal, quedarse el día en pijama, dejar de bañarse, dejar de
maquillarse, dejar de preocuparse por la imagen o el vestuario cuando
esto constituía una conducta cotidiana para la persona.
Aumento del consumo de
alcohol o drogas
Cuando la depresión se
hace más extrema la persona puede presentar deseos de morir, que se
expresa por ideación y/o intentos de suicidio.
En términos generales,
las actividades cotidianas de la vida se transforman en una pesada carga
frente a la cual faltan las fuerzas, la energía y las ganas.
La mayoría de las
personas con depresión comienzan progresivamente a aislarse, aumentando
sus sentimientos de soledad y abandono. Rechazan invitaciones sociales,
o bien su actitud pesimista aleja a sus amigos y familiares, quienes no
pueden ni saben como ayudarlos. Tienen una escasa vida social, no tienen
amistades, han sufrido la desilusión o la traición de una amiga o amigo,
por lo cual colocan una barrera frente a los otros.
¿Qué desencadena una
depresión?
Una depresión se puede
gatillar por innumerables factores como conflictos familiares,
laborales, de pareja, también a partir del padecimiento de alguna
enfermedad física, posterior al parto (depresión post parto), a una
separación o de un duelo, etc.
Las causas siempre son
particulares y únicas para quien las vive, muchas veces situaciones de
conflicto actuales se ligan o se intensifican al re-actualizar
vivencias infantiles dolorosas, de maltrato, de abuso sexual, abandono,
etc.
¿Cuándo consultar?
La depresión requiere
siempre de tratamiento psicológico y en ocasiones también farmacológico,
sobretodo cuando la persona ha abandonado sus actividades cotidianas, ha
descuidado su persona, se va aislando cada vez más y presenta deseos de
morir (especialmente si ha hecho intentos reales).
Otras definiciones aquí
Psic. Pizarro
Palacios, Ana;
Psic. Tapia Cuevas, M. Angélica. Santiago, Chile, 2009
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